miércoles, 10 de junio de 2015

Requiem


Tu espalda como un pájaro
que de lo alto del alcantilado contemplo 
alzar el vuelo y que araño
como para que se quede
como para que se clave. 

Mas, díscola y salvaje tu espalda 
cierra mis ojos y me pide que me calle
pero que también me quede, 
que me quede y que me vaya
o que me vaya pero piense 

que las alas no son para cualquiera 
y que volar sobre tu espalda 
es jugar con fuego.