que de lo alto del alcantilado contemplo
alzar el vuelo y que araño
como para que se quede
como para que se clave.
Mas, díscola y salvaje tu espalda
cierra mis ojos y me pide que me calle
pero que también me quede,
que me quede y que me vaya
o que me vaya pero piense
que las alas no son para cualquiera
y que volar sobre tu espalda
es jugar con fuego.
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